«La mujer dominicana, desde su cargo de juez puede servirle al país con humildad, con mucha entereza, con mucha madurez y es a través de nosotras que tendremos una sociedad más inclusiva, más representativa y más independiente»
SANTO DOMINGO. La magistrada del Tribunal Constitucional Eunisis Vásquez Acosta, segunda sustituta del presidente del esta alta corte, participó en el conversatorio «El rol de la mujer en la carrera judicial», organizado por la Escuela de Derecho de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), en el marco del Día Internacional de la Mujer y del Día de las Juezas, para analizar el liderazgo, las experiencias y desafíos de la mujer en el sistema judicial dominicano.
Durante su exposición, la magistrada Vásquez Acosta hizo un recuento de sus inicios en el sistema de justicia, recordando que comenzó su carrera como juez suplente de paz, pasando por juez de instrucción, juez de primera instancia civil, juez de corte, presidenta de la segunda sala de corte, y en todas las posiciones que ocupó, siempre tuvo presente que sus decisiones podían afectar a las personas y su dignidad.
Destacó que cuando la mujer dominicana ingresa a la carrera judicial garantiza la equidad, la justicia y una democracia más fuerte y, sobre todo, más representativa. «La mujer dominicana, desde su cargo de juez puede servirle al país con humildad, con mucha entereza, con mucha madurez y es a través de nosotras que tendremos una sociedad más inclusiva, más representativa y más independiente», agregó.
La magistrada del TC recordó que entró a esta alta corte en 2021 y, desde su llegada, pudo notar que se trata de un tribunal de reflexión, más pausado, donde se conocen las infracciones a la Constitución. «…y he podido desempeñarlo con la madurez, con la experiencia que dan los años, con la experiencia que viene de los demás cargos», señaló.
Resaltó que desde este tribunal se han emitido más de 30 sentencias en materia de igualdad, relativas a violencia intrafamiliar, derechos políticos y acciones afirmativas, las cuales han transformado la cultura jurídica.
Sobre los retos que tienen las mujeres, Vásquez Acosta mencionó como uno de los principales el hecho de ser madre y a la vez profesional. «En mi experiencia de jueza, esa es la situación difícil, pero no imposible. Ser juez significa mucho sacrificio, estudio, sentencias para leer que no se pueden postergar, una sociedad que tiene los ojos sobre ti, pero ser madre es el corazón de verdad, es la formación de nuestros hijos, la alegría para salir al trabajo», argumentó.
Otro reto que consideró es el techo de cristal que las mujeres deben romper en lo que se refiere a la Presidencia de las cortes y las altas cortes, así como con los estereotipos según los cuales los cargos de la autoridad judicial están reservados a los hombres.
Afirmó que cuando una mujer forma un tribunal junto con hombres, su presencia no es simbólica, sino que impacta, legitimando la institucionalidad. «Una mujer da ejemplo a las futuras generaciones para que se empoderen y entiendan que se puede. Ustedes, todas, pueden llegar; nosotras tenemos que darles el ejemplo y, con nuestro ejemplo, abrimos el camino».
Detalles del conversatorio
En el conversatorio participaron las magistradas Rosanna Vásquez, del Tribunal Superior de Tierras del Distrito Nacional; Keila González, del Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original de San Pedro de Macorís; Yokaurys Morales Castillo, de la Tercera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito, y Nicole Mejía, de la Sala Penal del Segundo Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo, quienes contaron sus experiencias, retos y el legado que dejan desde sus espacios de trabajo.
El encuentro fue moderado por Maycar Mejía Barros, especialista en Derecho Constitucional y docente de UNIBE, y las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la Dra. Sagrario Feliz de Cochón, decana adjunta de la Escuela de Derecho de UNIBE.