La jueza del TC dictó la conferencia «Presencia femenina en el Consejo Nacional de la Magistratura y su incidencia en la selección de juezas de altas cortes», organizada por la Escuela de Derecho de la PUCMM y puso en circulación dos obras Recordó que en los últimos años solo una mujer ha formado parte del Consejo Nacional de la Magistratura, ocupando el puesto de jueza miembro de la SCJ
SANTIAGO. La magistrada María del Carmen Santana de Cabrera, del Tribunal Constitucional (TC), dictó la conferencia «Presencia femenina en el Consejo Nacional de la Magistratura y su incidencia en la selección de juezas de altas cortes», en la que se refirió a la composición del Consejo Nacional de la Magistratura a lo largo de la historia y la importancia de la presencia femenina en las altas cortes.
Durante esta actividad, organizada por la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) de Santiago, la magistrada también puso en circulación la obra «La jurisdicción constitucional en perspectiva. Precedentes, retos y oportunidades», de su autoría, junto al letrado Rawill de Jesús Guzmán Rosario, y «El comportamiento de la jurisdicción constitucional. Análisis teórico y estadístico de las decisiones del Tribunal Constitucional de la República Dominicana en materia de acción directa de inconstitucionalidad», escrita por Guzmán Rosario, quien también es docente.
Al dictar su conferencia, la magistrada Santana de Cabrera destacó que «ni la Constitución de la República, ni la Ley Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura impone algún requisito de composición equitativa del mismo en relación con el género de los consejeros».
Resaltó que cinco de los ocho puestos del CNM recaen sobre los titulares de órganos extrapoder del Estado dominicano, como son el presidente de la República, del Senado, de la Cámara de Diputados, de la SCJ y del TC, posiciones que históricamente han sido ocupadas por hombres, y que las distintas composiciones de este órgano a lo largo de su historia han contenido entre cero a dos mujeres, por lo que el máximo porcentaje de participación femenina ha sido de apenas un 25 %.
Agregó que en los últimos años solo una mujer ha formado parte del Consejo Nacional de la Magistratura, ocupando el puesto de jueza miembro de la SCJ, y que algunos juristas han sugerido una redefinición de la conformación del CNM para asegurar la presencia femenina.
Expuso que debería existir una normativa que permita la inclusión de mujeres en este espacio, destacando que los propios partidos políticos de oposición en el Congreso y el pleno de la Suprema Corte de Justicia tienen a su disposición tres puestos que pueden comprometerse a ocuparlos por mujeres.
La magistrada Santana de Cabrera enfatizó la importancia de la presencia femenina en el Consejo Nacional de la Magistratura, destacando que, distribuida de manera equitativa, permite el cumplimiento del mandato constitucional de igualdad entre hombres y mujeres establecido en el artículo 39 de la Constitución.
Refirió que una segunda razón para tener consejeras es la necesidad de que haya más mujeres en los puestos donde se toman las decisiones de mayor trascendencia política, lo que reivindica el valor de la mujer en la sociedad y garantiza que el CNM tenga una composición inclusiva en lo relativo al género de sus integrantes.
Sobre la situación del Poder Judicial, la magistrada del TC dijo que «si bien existen más mujeres juezas en primera y segunda instancia, no puede decirse lo mismo de las altas cortes». Resaltó que luego de las últimas elecciones del CNM, en la SCJ hay cinco juezas de un total de 17 miembros, lo que representa un 30 %; en el Tribunal Superior Electoral hay dos juezas de cinco, para un 40 %, y en el Tribunal Constitucional hay 5 mujeres, de 13 integrantes, equivalente al 38 %.
«Aunque no puede forzarse el argumento de que una menor cantidad de mujeres en el Consejo Nacional de la Magistratura conllevará una menor cantidad de mujeres electas a las altas cortes, sí puede afirmarse que la marcada ausencia de consejeras implica un riesgo de no poner la debida atención a la perspectiva de género», indicó.
En la tercera y última parte de su exposición, Santana de Cabrera habló sobre la utilidad de que la presencia femenina en el Consejo Nacional de la Magistratura tenga un sentido de sororidad en las actuaciones de selección de jueces y juezas a las altas cortes dominicanas, destacando que ha abogado para que, como parte de los ocho miembros del CNM, exista una presencia equitativa de mujeres.
«Sin embargo, la mera presencia no es suficiente. Es necesario que esas mujeres jueguen un rol activo y consciente de cuidado con las demás mujeres, tanto las consejeras como las postulantes a altas cortes», aclaró.
Precisó que la presencia femenina en las altas cortes tiene como prerrequisito lógico escogencias equitativas por parte de los órganos afines. «Por ello, creo oportuno que los órganos encargados de definir el Consejo Nacional de la Magistratura se preocupen por hacer una elección de los mismos conscientes de la perspectiva de género».